Tragedia bajo investigación

“El problema ocurrió al momento del ascenso”, dijo esta mañana, horas antes de que hallaran el cuerpo de Sofía Devries. Qué hizo el instructor en la emergencia.



La fiscal general de Puerto Madryn, María Angélica Cárcamo, dio detalles sobre la desaparición y muerte de Sofía Devries, la buceadora de 23 años cuyo cuerpo fue hallado este miércoles luego de dos días de búsqueda en las profundidades.

La joven había sido vista por última vez el lunes 16 durante una inmersión en las aguas del Golfo Nuevo y desde que sus compañeros la perdieron súbitamente de vista, no se supo más nada hasta cerca de este mediodía, cuando finalmente se terminó de confirmar lo que ya era una triste certeza: las posibilidades de hallarla con vida eran nulas.

En diálogo con Seta TV, la fiscal general de la ciudad chubutense explicó qué se sabe hasta el momento de lo que sucedió abajo del agua y cuál es el foco de la investigación judicial que se está llevando adelante y que, ahora que apareció el cuerpo, se espera que avance.

Según precisó Cárcamo, el grupo que participó de la actividad no estaba compuesto por cuatro personas como se había dicho en un principio, sino por siete buzos, un instructor y el patrón de la embarcación que los trasladaba. Y todos se sumergieron al mismo tiempo.

"El problema se produjo cuando intentaban ascender. En ese instante, la joven tuvo un inconveniente y no logró salir a la superficie. Se pierde de vista de manera inmediata", detalló la fiscal.

De este modo, parece sostenerse la línea que se venía manejando como principal hipótesis: que hubo alguna situación que a Sofía le generó pánico y desató este triste desenlace.

¿El instructor había salido antes del agua?

Según comentó la responsable de la investigación, dos personas debieron ser asistidas médicamente luego del episodio: el instructor, que volvió a descender en reiteradas oportunidades para intentar localizar a Sofía, y el novio de la joven, que salió del agua descompensado. El resto del grupo no presentó complicaciones.

Uno de los puntos que la investigación busca esclarecer es si el instructor estaba presente junto al grupo en el momento exacto del incidente o si ya había ascendido.

La fiscal reconoció que la visibilidad reducida en el fondo marino y la rapidez con que se desarrollaron los hechos dificultan la reconstrucción precisa. "No puedo afirmar ni descartar su presencia en ese momento bajo el agua. Lo cierto es que, al ser anoticiado de lo ocurrido, descendió reiteradamente para buscarla", señaló.

Con la aparición del cuero, unas horas después de las declaraciones públicas de Carcano, acaso la investigación podrá incorporar más elementeos, a partir de pericias, que ayuden a acercarse un poco más a dilucidar qué fue exactamente lo que pasó.

Hasta la tarde de este miércoles, la causa venía avanzando en paralelo a las tareas de búsqueda, y en función de ello, la fiscal aclaró que la prioridad estaba puesta -en ese momento- en hallar el cuerpo.

Pero más allá de ello, en el plano judicial la Fiscalía toma testimonios para determinar si existió negligencia o violación al deber de cuidado durante la actividad. "Hoy no hay personas imputadas. Estamos en la etapa inicial de la investigación. Primero, el objetivo principal es encontrar a la joven y luego establecer si existió algún delito", aclaró Cárcamo.

Entre los aspectos bajo análisis figura el cumplimiento de los protocolos de seguridad, en particular si la cantidad de buzos era proporcional a la cantidad de instructores presentes.

Pero en este punto, la propia fiscal admitió que aparentemente no existe una normativa clara al respecto: "Eso deberán decirlo los especialistas. Algunos sostienen que sí, otros que no. Si hay opiniones disímiles, es porque probablemente no haya una normativa tan concreta", especuló.

Los organizadores de la excursión de buceo

También confirmó que se investiga la situación de la empresa organizadora, que sería de Buenos Aires, y de la operadora local de Puerto Madryn propietaria de la embarcación utilizada. El instructor también es de la Capital Federal y viajó junto al grupo de buzos. "Todo esto será analizado para determinar si estaba todo en regla", indicó la fiscal.

Paralelamente, medios de Chubut informaron en las últimas horas que Freediving Patagonia, la empresa de Puerto Madryn que organizó la salida aparentemente contratada desde Buenos Aires, se presenta como especializada en “buceo y apnea” y realiza cursos para certificaciones PADI (Asociación Profesional de Instructores de Buceo), licencias internacionales que acreditan diversos niveles y tipos de buceo.

Según se informó, la inmersión realizada por el grupo del que formaba parte Sofía tenía la finalidad de obtener la licencia de buzo deportivo. Esto indica, a la vez, que la joven no era una novata sino que tenía ya alguna experiencia en la actividad submarina. (El Patagónico)